Que la mesa pida sola cuando tú no llegas
Los viernes a las nueve hay tres mesas levantando la mano a la vez. Y la carta en PDF que pusiste con un QR no deja pedir, solo mirar.

Cómo lo resuelve
Tres cosas concretas. Si alguna no se entiende leyéndola una vez, está mal escrita.
Pide desde su móvil
Ve la carta, elige, quita ingredientes y manda la ronda. Cae en la misma cuenta de la mesa que lleva el camarero.
Tú decides si se aprueba
Siempre, solo al abrir la cuenta, o nunca. Nadie manda nada a cocina sin que el equipo lo confirme, si así lo quieres.
El precio lo pone el sistema
El móvil dice qué quiere, no lo que cuesta. Es la diferencia entre una carta digital y un agujero.
Y lo demás sigue conectado
No es un módulo suelto: lo que pasa aquí mueve el stock, la caja y tus informes sin que nadie copie nada de un sitio a otro.
¿Lo probamos con tu carta?
Siete días de prueba. Haz una foto de tu carta y en un rato lo tienes montado. Sin cuota de alta y sin permanencia.